sábado, 21 de agosto de 2010

Características de la espiritualidad.

Es mas fácil caracterizar la espiritualidad que definirla. Y las características bíblicas de la espiritualidad nos proveen de pruebas concretas por las cuales podemos determinar si una persona es o no es espiritual. ¡A decir verdad, son demasiado específicas para desafiarnos!
¿Cómo podemos saber si somos espirituales? Veamos las pruebas:

La espiritualidad es evidente en el creyente
En su carácter. Si la espiritualidad implica el control del Espíritu (Ef.5:18),y si el Espíritu ha venido a glorificar a Cristo (Jn. 16:14),entonces la persona espiritual manifestará a Cristo en su carácter y en sus acciones. El glorificar es mostrar, desplegar o manifestar. La evidencia de que el Espíritu Santo controla una vida no se encuentra en las manifestaciones del Espíritu sino en la presentación de Cristo.
El fruto del Espíritu (Gá. 5:22, 23) es una descripción perfecta del carácter de Cristo; así que el cristiano que es espiritual mostrará amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Estos son los rasgos que describirán su carácter.
En su conducta el creyente espiritual imitará a Cristo. Uno de los énfasis equivocados de la enseñanza de la vida victoriosa hoy consiste en rebajar este aspecto de la verdad. Se nos dice que no imitemos a Cristo porque esto implica un esfuerzo que es obra de la carne; más bien, deberíamos sencillamente dejar que Cristo viva su vida en nosotros. La verdad es que no necesitamos inclinarnos por una de estas dos opiniones, porque ambas son escriturales.
Cristo vive en mí, y la vida que ahora vivo la vivo por fe en el Hijo de Dios (Gá. 2:20), pero también se me exhorta que «siga sus pisadas» ( 1P. 2:21) y a andar como él anduvo ( 1Jn. 2:6).
Obviamente si se deja al Espíritu Santo producir el carácter de Cristo en un individuo, la vida que viva imitará a Cristo. Uno de los estudios más provechosos de los Evangelios consiste en tomar nota de los detalles de la vida del Señor que nosotros, como seguidores suyos, haríamos bien en imitar. He aquí algunas sugerencias.
En su ministerio y vida pública el Señor mostraba siempre compasión (Mt. 9:36; 14:14; 15:32; 20:34; Mr.6:34; 8:2; Lc.7:13). Siempre se veía su amor por la gente ( Mr. 10:21; Lc. 19:41). Constantemente ofrecía ayudar a otros antes que se lo pidieran (Mr. 8:7; 12:15; Lc. 13:12, 13; Jn. 5:6), sirviéndolos tanto en sus necesidades físicas como espirituales ( Jn. 6). Buscaba a la gente para poderles llevar el mensaje de Dios (Mt. 4:18; 9:35; 15:10; Mr. 4:1; 6:2; Lc. 4:14), y su ministerio bendecía los corazones de los oyentes ( Lc. 24:32).
El secreto de tal ministerio público se encuentra en su vida personal, porque nuestro Señor conoció y empleó la Palabra de Dios (Mt. 4), y constantemente mantenía comunión con su Padre celestial por medio de la oración (Mt. 14:23; Mr. 1:35; Lc. 5: 16; 6: 12; 9:18 y 29; 11:1). Estos son algunos detalles del modelo que el cristiano debería seguir para moldear su vida de forma que la gloria de Dios resplandezca en ella. El cristiano espiritual tiene un carácter semejante al de Cristo y lo muestra en su conducta cristiana.

Escrito por: Charles Ryrie. Fecha de publicación 5/26/2010 9:49 AM

El Alfarero soberano

Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros. Isaías 64:8

Es una noción terriblemente irreal pensar que Cristo nos hace vivir felices siempre; ¡eso es absolutamente contrario a la Biblia! La mayor parte de la vida es aprender y crecer, caerse y volver a levantarse, perdonar y olvidar, aceptar y seguir avanzando.
Sabemos que el Alfarero soberano está obrando con nuestro barro como Él quiere. He observado unos pocos alfareros en su trabajo. Es divertido. Les he visto de repente aplastar el barro y empezar todo de nuevo. Cada vez que lo hacen, el barro resulta con un aspecto totalmente diferente. Y los alfareros talentosos pueden empezarlo vez tras vez; y cada vez es mejor y mejor.
Dios es el Alfarero, nosotros somos el barro. Él es el que da las órdenes; nosotros somos los que obedecemos...Él está moldeándonos a la imagen de su Hijo.

Escrito por: Charles R. Swindoll. Fecha de publicación 5/27/2010 9:06 AM

¡Atención Joven, ya tenemos un Ciclo especial para Ti!

El Salmo 119:9 dice: "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra". Es realmente precioso ver como Dios no solo se ocupa en hacernos saber como Él quiere que el cristiano viva su vida, sino que Él nos provee divina y sabia instrucción para caminar cerca suyo. ¡Él siempre va mas allá y nos da una precisa instrucción sobre como lograrlo! Un estimado profesor enseñando sobre el Salmo 19 nos dice:
- La Palabra de Dios es “perfecta” (vs.7) está palabra hebrea podríamos traducirla como "completa, exhaustiva, suficiente".
- La Palabra de Dios puede "volver sabio al sencillo" (vs.7), es decir competente para enfrentar con prudencia y sabiduría los embates de la vida.
- La Palabra de Dios también "alumbra los ojos” (vs.8) y esto se refiere al hecho que la Palabra de Dios es pura, sin pecado, sin error, es clara, iluminadora. La Sagrada Escritura provee luz y entendimiento a aquella persona que desea vivir rectamente.
Realmente necesitamos las Escrituras día tras día, porque únicamente la Palabra de Dios es tan poderosa y comprehensiva que puede convertir o transformar a la persona completa y cambiar a alguien para que llegue a ser la persona que Dios quiere que sea. Ahora te pregunto ¿Deseas llegar ser aquella persona que Dios quiere? ¿Estas en esa lucha?
Nosotros como participantes de la misma batalla deseamos ayudarte y por eso
con mucho esfuerzo habilitamos en el Instituto Bíblico de BBN, un nuevo Ciclo para los jóvenes y para quienes se sientan jóvenes. Te presentamos una selección de preciosos estudios enfocados especialmente en ti. Deseamos desafiarte a continuar estudiando la Biblia para que ella se grabe en tu memoria, gobierne tu corazón y guíe tus pasos.

Escrito por: Equipo de trabajo del BBNBI. Fecha de publicación 5/28/2010 4:50 PM

Tómelo por fe.

Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Isaías 55:9

A pesar de nuestra investigación, y de todo nuestro estudio de la Biblia, nunca podremos verlo todo con claridad, y captar por completo, y entender y responder a todas las preguntas. Eso está más allá de nuestra comprensión; un rompecabezas, un misterio.
"Mantén un corazón quieto," Elisabeth Elliot dice: "El hoy es mío. Si veo con ansiedad a la niebla del futuro, forzaré mis ojos espirituales tanto que no veré con claridad lo que se requiere de mi hoy."
Mucho de lo que sucede en la vida simplemente tenemos que tomarlo por fe. Las respuestas no se presentarán. Estas son las tensiones de la realidad, y si naufragamos en las tensiones, no podremos viajar más. Así es como nuestro Padre celestial lo planeó.

Escrito por: Charles R. Swindoll. Fecha de publicación 6/1/2010 10:09 AM

¿Cómo puedo ser feliz en mi matrimonio cuando mi esposo(a) no comparte mi fe en Cristo?

El hecho de que usted y su esposo(a) no compartan la misma fe en Cristo puede crear una serie de problemas en su matrimonio. En un momento determinado, las diferencias en lo que ustedes creen pueden parecer un problema menor. Pero con el tiempo, esas diferencias crecen y se convierten en desapego y resentimiento, obstruyendo la intimidad y creando una barrera significativa.
Es común que en el matrimonio haya sentimientos de soledad y aislamiento. Cualquiera de los que estamos casados puede empezar a perder la pasión por sus esposos(as). Pero un creyente que está casado con un incrédulo podría luchar aun más con la soledad, el aislamiento y el resentimiento.
El desafío que usted tiene como creyente es hacer todo lo que pueda para crear un ambiente en el que su esposo(a) acepte a Cristo como Señor y Salvador. Aquello que impactará a su esposo(a) a aceptar a Cristo es que usted exhiba amor cristiano.
Amar a su esposo(a) significa dar prioridad a las necesidades de él o ella antes que a las suyas propias. Es invitarlo(a) a disfrutar una relación más profunda con usted esperando que en el futuro también compartan una relación con Jesucristo. Es ser veraz y honesto acerca de sus sentimientos y permitir a su compañero(a) la misma libertad de tener y expresar sus pensamientos y sentimientos. La comunicación abierta y el respeto mutuo ayudan a definir una relación llena de amor.
Mientras ama a su esposo(a), permanezca también comprometido(a) con Dios y con sus valores. Siga orando, yendo a la iglesia y leyendo la Biblia. Ore por su esposo(a) Colosenses 1:9; Hebreos 4:16). Tenga comunión con otros creyentes (1 Tesalonicenses 5:14; Hebreos 10:25). En 1 Corintios 7:14, el apóstol Pablo explicó que el cónyuge incrédulo es “santificado” por medio de la relación con un cónyuge salvo. Esto significa que el esposo o la esposa no salvo(a) se coloca en un lugar de privilegio especial por el hecho de vivir con un cónyuge salvo. Por ejemplo, un hombre no salvo que tiene una esposa que ora por él sinceramente y vive una vida cristiana delante de él en el hogar, está en una posición donde las condiciones son favorables para su salvación. No sólo lo influye la esposa, sino que otros creyentes que conocen la condición espiritual del hombre también orarán por él.
Pero trate de no forzar a su esposo(a) no creyente. Puede que se sienta manipulado si usted trata de animarlo a ir a la iglesia o a leer la Biblia con usted. Tratar de conseguir que vaya a la iglesia o que ore con usted es inútil. Los incrédulos no tienen base para querer eso. ¿Por qué habrían de orar si no tienen fe? Forzarlos a actividades como ir a la iglesia los puede alejar de la verdad del evangelio. De hecho, el apóstol Pedro dijo a las esposas creyentes que se ganaran a sus esposos incrédulos “sin palabra” por la “conducta casta y respetuosa” y “el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible” (1 Pedro 3:1-4).
Recuerde que su fe será probada. Puede haber momentos en que sienta que sus esfuerzos no valen nada, que no están marcando ninguna diferencia en su esposo(a). Su compañero(a) hasta podría interpretar mal sus motivaciones en algunos momentos y alejarse de usted. La distancia que siente le puede hacer desear desistir.
Durante esos períodos de soledad con su compañero(a), admita sus legítimos sentimientos de pérdida y desilusión por no tener un matrimonio más feliz. Llévelos a Dios en oración, porque Él consuela a los que sufren (Mateo 5:4). Dios no promete felicidad conyugal, pero nos da algo muchísimo mejor: una fe restaurada, esperanza, gozo, paz y amor (Salmo 119:116; 147:11; Romanos 15:13). Dios usa los tiempos difíciles como esos para producir paciencia y carácter en nosotros, obrando para nuestro beneficio (Romanos 8:28; Santiago 1:2-4).

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/2/2010 10:03 AM

Chequeo Pre-Matrimonial.

Las expectativas para el matrimonio varían en muchas maneras. Algunos se casan por motivaciones equivocadas tales como: atracción física, seguridad financiera, seguridad física, estabilidad emocional, compatibilidad sexual, para liberarse de los padres, escapar de un hogar malo, una pobre auto imagen, aprobación, y la lista continúa. Tarde o temprano estos motivos se manifestarán y pondrán el matrimonio en peligro. Cada uno debería ser absolutamente honesto y abierto con el otro antes de casarse. Deberían tener la libertad de hacerse preguntas ya sea de lo social, espiritual, físico o cualquier cosa que pudiese ser una parte del pasado del otro. Honestamente preverán futuros impactos que podrían salvar su matrimonio. De hecho, cada relación romántica requiere la prueba del tiempo, como así también la prueba de una separación ocasional. Esta es una práctica fundamental para determinar la Voluntad de Dios. Tiempo separados hará crecer el corazón más cariñoso, ya sea en aquel con quien planeas casarte o por alguien más. Asegúrate que tu relación ha experimentado la prueba del tiempo.
Dios planeó que muchas de nuestras necesidades individuales se suplan a través del matrimonio. La necesidad de compañerismo, familia, aceptación social, intimidad sexual y muchas otras necesidades son logradas a través del matrimonio. “Por eso dejará el hombre a su padre y su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” (Efesios 5:31). Dios ordenó el matrimonio para el confort, la felicidad y el beneficio de la humanidad. Es parte del plan original de Dios. No es una relación que ha evolucionado. No es una costumbre en la cual el hombre cayó en los tempranos días de la raza humana. No es un mero arreglo o relación que es temporario y hecho por hombres. Es de origen Divino como parte de la creación de Dios, que Dios ordenó para ser una obligación de por vida del uno para el otro. “Lo que Dios unió no lo separe el hombre” (Marcos 10:9). Es Su Institución Ordenada para que los hombres y mujeres se unan en una relación física y emocional y tengan el privilegio de traer niños a este mundo.
No hay relación sobre la tierra tan cercana y sagrada como la relación de matrimonio. Sobrepasa a la relación de hijo a madre o padre. Nuestro Salvador, Él mismo, determinó que el hombre debe dejar a su padre y a su madre y unirse a su mujer (Génesis 2:24). Esto no debe ser tomado en el sentido de que un hombre sea negligente con su padre o madre, lejos sea de eso. Esto significa que la relación matrimonial y sus obligaciones están primero. Desde el momento en que un hombre y una mujer se paran ante el altar matrimonial, su más alto deber es el uno para con el otro.
Un Ministro del Evangelio debería consumar el matrimonio cristiano. Es una ceremonia tan solemne, tan cargada de posibilidades de bueno o malo, tan ligada con el destino eterno de las vidas de personas, que un modo frívolo o de mal gusto en ella no debería ser tolerado. En el matrimonio, dos corazones y dos vidas se unen, llegando a ser una por el resto de sus vidas. Este fue el plan original de Dios para el matrimonio antes de la caída del hombre en pecado. “Por tanto, dejará el hombre su padre y su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” (Génesis 2:24). Uno es el único número que no es divisible.
Aquí tenemos una famosa frase que nos da la perspectiva de Dios sobre el matrimonio. “Si Dios hubiera querido que la mujer gobernase sobre el hombre, la hubiera sacado de la cabeza de Adán. Si la hubiera diseñado para ser su esclava, la habría sacado de sus pies. Pero Dios sacó a la mujer del costado de Adán, para que fuese su ayuda idónea y co-igual con él” (Agustín).

Escrito por: Dr. Lowel Davey. Fecha de publicación 6/3/2010 9:24 AM

¡MATRIMONIO, fue Su idea!

Compromiso

El matrimonio es un vínculo que solo puede ser disuelto por la muerte. La ceremonia se enfoca en un pacto entre dos personas que intercambian votos y se prometen uno a otro “amor, honor y cuidado hasta que la muerte los separe”. La ceremonia anticipa exclusivo compromiso de futuros eventos a pesar de lo que pase. “Para mejor o para peor, en enfermedad o en salud, en pobreza o en riqueza.” Estas dos personas se presentan ante Dios y hacen un pacto que solamente la muerte puede anular. No nos resulta difícil pensar que los ángeles del cielo silencian sus canciones y se admiran silenciosamente mientras votos santos son tomados, y dos corazones y vidas son unidos por designios Divinos. Una ceremonia tan santa, tan sagrada, tan llena de destino que como cristianos, debería ser hecha en la presencia de cristianos que entiendan lo sagrado de la ocasión. Que no seamos culpables de tratar livianamente el plan divino.
¿Qué les espera a estas dos personas si para ellos el matrimonio es probar la bendición que Dios intentó que fuese? ¿Qué deben tener ellos en sus corazones? ¿Qué sustentará esta nueva relación? ¿Habrá algunos ajustes o conflictos? Vamos a considerar algunos de aspectos:

Flexibilidad y Entendimiento
Cada pastor de una iglesia sabe la verdad de esto. Cuando dos vidas se unen, hay, necesariamente, por un tiempo, un ímpetu de vida contra vida. Todos nosotros procedemos de diferentes trasfondos, familias, temperamentos y personalidades. Muchos ajustes deben ser hechos, y cada uno debe tener mente y corazón entendidos para combinar estas relaciones juntos. Se debe empezar por entender que hay una gran diferencia entre la manera de pensar de un hombre y la de una mujer. Cosas que son importantes para una mujer son insignificantes para un hombre, y cosas que son importantes para un hombre son insignificantes para una mujer. Rápidamente se descubren aquellos hábitos, gustos e inclinaciones que difieren mucho más ampliamente que lo que pensábamos durante aquellos maravillosos días de cortejo de novios. Si ambos fueran idénticos, el matrimonio rápidamente se tornaría aburrido. Dios nos hizo diferentes para que pudiéramos complementarnos uno a otro mientras maduramos.
La mejor manera de hacer estos ajustes es usar frecuentemente las siguientes cinco palabras: “Lo siento, perdóname, te amo.” Un versículo para fortalecernos en esto es: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse” (Santiago 1:19). Al descubrir tantas diferencias, algunas parejas a veces crecen descorazonadas y concluyen al fin que su matrimonio fue un espantoso error. Entendamos una vez más, que el matrimonio requiere sacrificio y ajustes del uno para el otro.

Escrito por: Dr. Lowel Davey. Fecha de publicación 6/4/2010 3:50 PM

A solas con Dios

En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. —Salmo 23:2

La palabra conectado refleja nuestro estilo de vida actual. Es raro que una persona vaya a alguna parte sin un teléfono móvil, un iPod, un ordenador portátil o un buscapersonas. Se nos puede encontrar las 24 horas del día. Algunos psicólogos consideran que este afán de permanecer conectados es una adicción. Sin embargo, un número creciente de personas está reduciendo deliberadamente el uso de la tecnología. Ser un «antitec» es su manera de preservar los momentos de quietud y limitar el caudal de información que los inunda.
Muchos seguidores de Cristo perciben que un tiempo diario de lectura bíblica y de oración es esencial para su andar cristiano. Esta «hora silenciosa» nos desconecta de las distracciones externas para conectarnos con Dios. Los «delicados pastos» y las «aguas de reposo» del Salmo 23:2 van más allá de una idílica escena campestre. Hablan de nuestra comunión con el Señor mientras Él restaura nuestra alma y nos guía en Sus sendas (v. 3).
Todos podemos apartar un tiempo para reunirnos con Dios, pero ¿lo hacemos? En su librito, «7 minutos con Dios», Robert Foster nos sugiere una forma de comenzar: Empieza orando brevemente para pedir ser guiado, luego lee la Biblia unos minutos y termina con una oración corta de adoración, confesión, gratitud e intercesión por otras personas. Hoy es vital dedicar un tiempo para conectarnos con el Señor, el cual es nuestra vida.

El tiempo gastado con Dios está bien invertido.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/7/2010 9:38 AM

¡Afloje, tranquilícese!

Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará. Proverbios 24:3

Mientras más años tengo, más aprecio los beneficios de tomar tiempo. El trabajo en madera hecho lenta y meticulosamente por un artesano es hermoso y puede resistir la prueba de los elementos. El arte, sean composiciones musicales, bordado, escultura o pintura, requiere tiempo y atención al detalle. Incluso el cultivo de nuestro andar con Dios . . . requiere bastante tiempo para desarrollarse.
El salmista se dio cuenta de esto cuando escribió: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios" (Salmo 46:10). En el hebreo este versículo no sugiere quedarse parado y dejar que la mente divague; no es esa clase de quietud. Más bien, quiere decir "Afloje, tranquilícese." . . .
Si todo eso es cierto en otros ámbitos y responsabilidades, por cierto es aplicable al hogar y a la familia. Los hijos no fueron hechos para "que se los haga crecer a tirones" (como mi madre solía decirlo), sino para que se los cuide con gentileza y atención a los detalles. Exigen tiempo . . . montones de tiempo.

Escrito por: Charles R. Swindoll. Fecha de publicación 6/8/2010 9:57 AM

¿Qué quiere decir la Biblia cuando afirma que las esposas han de someterse a sus esposos? - Primera Parte.

Algunos creen que ser sumisa significa simplemente obedecer y negar los sentimientos, deseos, expectativas y sueños personales. Piensan que una esposa no es sumisa si comparte sus opiniones con su esposo.
Peor aún, incontables mujeres han sido enviadas a sus casas y se les ha dicho que se sometan a esposos abusivos, en algunos casos sin que nadie hable nunca con ellos acerca de cómo las tratan. Hasta hay quienes creen que las esposas víctimas de abuso causan el abuso por su falta de sumisión.
Este falso concepto de sumisión a menudo se usa para manipular y controlar a las mujeres. Aboga por una callada obediencia y servilismo, y niega a la mujer un valor irreemplazable en su relación matrimonial. Además, ignora el potencial que tiene un hombre de ser autoritario y tosco en su intento de ser “el que gobierna” la casa.
Desafortunadamente, algunos líderes cristianos han contribuido con este falso concepto de sumisión pasando por alto las obligaciones del esposo de amar a su esposa. Esa es una tergiversación extrema de la intención de Pablo en Efesios 5:22-30.
Otros han acusado al apóstol Pablo de ser machista, un hombre que no respetaba a las mujeres ni veía su valor. Sin embargo, si consideramos dentro de su cultura lo que Pablo escribió, vemos que Él tenía una opinión alta de los hombres y las mujeres. Entendía cómo podían trabajar juntos de la mejor forma en el matrimonio para reflejar el amor de Cristo por nosotros.
En una época en que los hombres se casaban por dinero, Pablo afirmaba firmemente que los esposos estaban obligados a amar a sus esposas (véase también Colosenses 3:19). Las palabras de Pablo a los esposos eran revolucionarias en la sociedad grecorromana. La mayoría de los hombres se casaba, no por amor, sino por ganancia económica. Por lo general los matrimonios eran arreglados y el padre de la novia otorgaba una dote, una porción de dinero, ropas, joyas y posiblemente esclavos.
Las instrucciones de Pablo para el matrimonio fueron una corriente de aire fresco. Sus ideas no eran las de un hombre que denigraba a las mujeres y quería “mantenerlas en su sitio”. Todo lo contrario. Él elevó a la mujer a un lugar donde ha de ser amada como Cristo ama a la Iglesia. ¡Esa es una manera de pensar bastante radical!
Cristo ama a su Esposa y es su Salvador. Cristo dio su vida por ella. De la misma forma, el esposo ha de amar a su esposa como Cristo ama a su Iglesia. El amor de un esposo debe ser capaz de sacrificar, alimentar, apreciar y proteger. Un hombre debe amar a su esposa de la misma manera en que ama a su propio cuerpo (Efesios 5:25,28).

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/9/2010 8:54 AM

¿Qué quiere decir la Biblia cuando afirma que las esposas han de someterse a sus esposos? - Segunda Parte.

Cristo ama a su Esposa y es su Salvador. Cristo dio su vida por ella. De la misma forma, el esposo ha de amar a su esposa como Cristo ama a su Iglesia. El amor de un esposo debe ser capaz de sacrificar, alimentar, apreciar y proteger. Un hombre debe amar a su esposa de la misma manera en que ama a su propio cuerpo (Efesios 5:25,28).
El mismo nivel de devoción que se requiere al esposo para que ame se requiere de la esposa para que se someta (Efesios 5:22). Antes de que consideremos la sumisión como única en una esposa, necesitamos recordar que Pablo aboga por la sumisión mutua entre los creyentes (Efesios 5:21). Nadie debe exigir ni forzar a nadie a que se rinda; la sumisión es voluntaria. La Biblia no dice que es responsabilidad de un esposo asegurarse de que la esposa se le someta.
La sumisión de una esposa a su marido es una respuesta de su amor y devoción al Señor primero. Ella se somete al Señor por tener un corazón humilde y agradecido, no porque sea una esclava, sino una sierva. De la misma forma, la sumisión bíblica en el matrimonio es servicio, no esclavitud. Una esposa piadosa está motivada a someterse a su esposo, no por temor, interés propio ni autoprotección, sino por amor (1Pedro 3:6).
Las Escrituras no definen la sumisión como una obediencia sin sentido a todo deseo o exigencia del esposo. Tampoco es para evitar una discusión a toda costa. Más bien la sumisión es un profundo compromiso con una persona. Es escoger trabajar con el compañero de uno de tal manera que se fomente la unidad. Una pareja casada se convierte en una sola carne y debe trabajar como equipo (Génesis 2:26). Las peleas y discusiones constantes no favorecen a una pareja que está tratando de unificarse.
Como ilustración podemos decir que un jugador de un equipo debe someterse a la guía de su entrenador. Un buen entrenador sirve de guía al equipo en cuanto a la estrategia y a utilizar para sacar provecho los puntos fuertes de los jugadores y lograr el éxito del equipo. Un jugador dotado puede debatir un punto con su entrenador, pero llega un momento en que, si siguen estando en desacuerdo, el jugador debe someterse al entrenador. De la misma manera, la esposa, a veces, debe dejar de lado su desacuerdo y seguir la guía de su esposo, a quien Dios ha colocado en su vida como cabeza. (A veces la sumisión no es buena para ninguno de los dos, como en el caso del abuso).
El matrimonio, de acuerdo al diseño de Dios, es una relación que devuelve amor por amor, servicio por servicio. Los esposos y las esposas aman y se sacrifican mutuamente de forma distinta. Los esposos aman a sus esposas protegiéndolas, apreciándolas y sirviéndolas. Las esposas se someten a sus maridos por respeto y amor. Tanto el esposo como la esposa tienen amplias oportunidades de mostrarse uno al otro el amor de Cristo. No siempre es fácil, pero como mejor reflejan los matrimonios la obra redentora de Cristo en la vida de los cónyuges es siguiendo los principios del amor y la sumisión cristiana.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/10/2010 9:25 AM

La espiritualidad es evidente en el creyente.

En su conocimiento. El alimento sólido de la Palabra de Dios es para los cristianos maduros (He. 5: 14), y Pablo esperaba que los corintios, después de cuatro o cinco años de experiencia cristiana pudieran entender el alimento sólido de la Palabra. La leche de la Palabra es para los bebés de Cristo, y Pablo no regañaba a los corintios por tomar leche cuando eran recién convertidos. Pero cuando su comida continuaba siendo leche sola, hizo como el escritor de la carta a los hebreos, que les denunció como cristianos defectuosos. ¿Qué es la verdad que es alimento sólido? Desde luego, la Biblia no señala pasajes como de leche o de alimento sólido, de
modo que no es siempre fácil contestar esa pregunta. Sin embargo, hay un tema que se califica de modo claro como alimento sólido y es el asunto que hizo pensar al escritor de hebreos en la incapacidad de sus lectores de comprender lo que estaba escribiendo. Ese tema es la verdad sobre Melquisedec y su sacerdocio (He. 5: 10-11). Tenemos aquí un ejemplo de la Biblia misma sobre el alimento sólido de la Palabra, y bien puede emplearse como prueba de la espiritualidad de una persona. ¿Cuánto sabe usted acerca de Melquisedec? O ¿sabe usted ahora más de él de lo que sabía hace un año? Admitimos que no es una doctrina fácil, pero es una doctrina de prueba para determinar el estado de adelanto de un cristiano en el conocimiento de la Palabra de Dios que es característica esencial de la espiritualidad genuina.
¿Qué debería saber un cristiano acerca de la Biblia? El estudio bíblico debería ser llevado a cabo en plena dependencia del Espíritu Santo. Él es nuestro Maestro y constantemente deberíamos buscar su guía (Juan 14:26; 16:13). No hay un atajo, una manera fácil de aprender la Biblia. Involucra duro trabajo para cada uno. De todos modos, nunca olvides que el Autor del libro está siempre presente, y nadie sabe más acerca de lo que está escrito que el Autor mismo. Si no entiendes, ora y pídele a él que te enseñe lo que dice (Juan 14:26).

A. Leer la Biblia.
Es un buen plan comenzar en Mateo y avanzar por el Nuevo Testamento. Luego comenzar en Génesis y leer la Biblia entera. No leas sólo para decir que has ido por toda la Biblia, sino lee para conocer lo que la Biblia dice.
B. Comparar la Escritura con Escritura.
No trates de edificar una doctrina sobre un solo versículo. Encuentra la consistente enseñanza de la Biblia entera sobre el tema. "La Verdad no contradice a la Verdad."
D. Escribir Notas.
Haciéndote las siguientes preguntas:
1. ¿Qué aprendí acerca de Cristo?
2. ¿Cuál es el principal mensaje de este capítulo?
3. ¿Qué preciosa promesa puedo solicitar?
4. ¿Cuál es el versículo destacado?
5. ¿Cuál pecado fui enseñado a evitar?
6. ¿Qué ejemplo hay para que siga?
7. ¿Cuáles son los versículos dificultosos?
E. Compartir con alguien aquello que aprendiste.
Durante el día trata de compartir lo que has leído con alguien más. Esto te servirá en dos propósitos: te ayudará a fijar la lección en tu propia mente y te ayudará a compartir con otro la bendición que has recibido de tu estudio bíblico. Malaquías 3:16.
F. Memorizar dos o tres versículos cada semana.
Comienza a compartir con familiares versículos del evangelio tales como: Juan 1:12; Juan 3:16; Juan 3:36; Juan 5:24; Romanos 10:9, etc. Repasa todos los versículos memorizados constantemente hasta que realmente hayan sido puestos en tu mente y corazón. Escríbelos en tarjetitas y llévalos contigo para repasar durante el día. Hallarás tu propia vida enriquecida, y estarás en mejores condiciones para hablar a otros.
G. Practicar lo aprendido.
Deberíamos permitir a la Palabra redargüirnos, corregirnos y hacernos más como el Señor Jesús. Jeremías 15:16. Recuerda cuando estudias la Biblia que estás estudiando un libro eterno. Todo lo que aprendas de ella aquí es una inversión para la eternidad. Así que dale lo mejor de ti.

Escrito por: C. Ryrie - Adaptado por el BI. Fecha de publicación 6/12/2010 11:45 AM

¡Misiones , Una Pasión!

Dios desea que tengamos una visión mundial por eso nos dice: “Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”. El problema de aquel entonces es el problema de hoy, mucha mies y poco trabajadores. También es bueno recordar que todo cristiano en el momento del nuevo nacimiento, ha recibido un llamado a predicar el evangelio y este es un llamamiento de afuera, la necesidad del hombre, su estado perdido, su segura condenación, todo esto nos debe incentivar a predicar el evangelio. Además necesitamos incentivar a la iglesia a orar por la Obra misionera. La obra misionera necesita sostenimiento y cuando hablamos de esto aquello que primero pensamos es en el dinero, pero no es así. Aquello que primero se necesita es la oración, porque por medio de ella podemos penetrar en cualquier país del mundo y la oración mueve el corazón de Dios. También necesitamos motivar a los creyentes a ir y ofrendar para la obra misionera.

Escrito por: Rubén Vera Fecha de publicación 6/14/2010 3:44 PM

El gozo nunca está fuera de temporada.

Ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. —Juan 16:22

Es probable que conozcas la lista de los siete pecados capitales que se formuló en el siglo vi: lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. Pero quizá no sepas que la lista original compilada en el siglo IV también incluía el pecado de la tristeza. Con los años, este sentimiento desapareció del inventario.
Algunas personas son bendecidas con una disposición alegre; parece que siempre están contentas. Muestran una sonrisa constante, como si promocionaran una pasta dental. Sin embargo, hay otras que parecen sufrir de tristeza crónica; se quejan constantemente de la vida y de sus pesares. Ahora bien, ¿alguien puede negar que las aflicciones desaniman?
Si bien reconocemos que no todas las personas son bendecidas con perspectivas brillantes en la vida, debemos recordar que el gozo es una de las dádivas que Jesús les prometió a Sus seguidores. «Nadie os quitará vuestro gozo» (Juan 16:22). Recuerda que el gozo es parte del fruto del Espíritu Santo que mora en los creyentes (Gálatas 5:22). Pidámosle a Dios que nos ayude a ver más allá de las circunstancias angustiantes y que estimule nuestro corazón con la visión del gozo que nos aguarda (Hebreos 12:2).

El gozo es un fruto del Espíritu que nunca está fuera de temporada.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/15/2010 10:23 AM

¿Cómo actuar con hijo que vive de manera pecaminosa y es rebelde? Primera Parte.

El dar a nuestros hijos una mayor libertad para que tomen sus propias decisiones puede ser una de las tareas más difíciles para los padres. Como tales queremos proteger a nuestros hijos de malas decisiones. Sin embargo, sabemos que a medida que los hijos llegan al final de la adolescencia y cumplen los 20 años deben aprender a tomar decisiones por sí mismos y a vivir con esas decisiones. El dejarlos hacer esto forma parte del proceso de crecer.
Los padres encuentran esta tarea más difícil cuando un/a hijo/a adulto/a en la flor de su juventud empieza a tomar decisiones extremas sobre su estilo de vida que son claramente rebeldes y destructivas. Todos los adultos jóvenes en algún momento pueden tomar malas decisiones y muchos tienen momentos de rebeldía. Pero los padres amorosos podrían tener que considerar retirarles el apoyo familiar o económico cuando la rebeldía es extrema y descontrolada. A ningún padre ni a ninguna madre le gusta tener que hacer eso, pero sí pueden demostrar un amor firme al cortarles la ayuda económica a un/a hijo/a que abusa de las drogas o que vive con un novio o una novia y tiene relaciones sexuales con él o ella, o se niega a trabajar.
Los padres que vivan esta situación lucharán con su propia frustración e ira, pero estos sentimientos no deberían ser los que los motiven a retirar el apoyo económico. Lo que debería motivarlos es el darse cuenta de que no es amor apoyar el pecado de alguien. Es el darse cuenta de que sus hijos no van a crecer si no aprenden a asumir responsabilidades por sí mismos.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/16/2010 9:05 AM

¿Cómo actuar con hijo que vive de manera pecaminosa y es rebelde? Segunda Parte.

Los padres que vivan esta situación lucharán con su propia frustración e ira, pero estos sentimientos no deberían ser los que los motiven a retirar el apoyo económico. Lo que debería motivarlos es el darse cuenta de que no es amor apoyar el pecado de alguien. Es el darse cuenta de que sus hijos no van a crecer si no aprenden a asumir responsabilidades por sí mismos.
Por ejemplo, facilitar que una hija de 20 años viva con su novio pagándoles algunas de sus cuentas no es lo mejor para ella. Por tanto, no es amor. Al mismo tiempo, una respuesta amorosa también es: «Aunque no vamos a apoyar tu pecado, tampoco nos vamos a alejar de ti. Seguiremos queriéndote, viéndote, y anhelando que vuelvas a casa y te sometas a nuestras reglas. Además, estaremos abiertos a conversar sobre cualquier cosa que hayamos hecho mal y que te haya herido».
Los padres pueden lograr mucho en lo que respecta a ayudar a sus hijos intentando entender de qué forma han contribuido a los problemas que hay en la relación. A veces, parte de la razón por la que un/a hijo/a adulto/a opta por rebelarse es hacer pagar a sus padres por haberlo herido o desilusionado. El pecado de los padres nunca excusa la decisión de un/a hijo/a adulto/a joven, pero los padres harían bien en mantenerse abiertos a explorar cómo pueden haber provocado sus hijos a ira, ya sea consciente o inconscientemente (Efesios 6:4).
Los padres que no están dispuestos a ver si hay una viga en su propio ojo (Mateo 7:3-5) están en peligro de alejar a su hijo/a joven de ellos y de Dios. Sin embargo, los que unen el amor firme con la disposición de asumir responsabilidades por cualquier cosa mala que hayan hecho pueden empezar a conocer el dulce sabor de la reconciliación cuando ambas partes admitan su pecado y se perdonen mutuamente.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/17/2010 9:44 AM

Fidelidad rutinaria.

Introducción

Con frecuencia los mensajes sobre la vida espiritual van enfocados a las experiencias de crisis que experimentan los creyentes en sus vidas. Las exhortaciones de tales mensajes piden normalmente una decisión en la crisis. Si un cristiano oye tales sermones, año tras año, o se queda insensible por el sonido constante de la campanilla de alerta o lo asocia espiritualmente sólo con las situaciones de crisis. Hemos de admitir que muchas veces necesitamos llamadas a la decisión y con certeza deberían aplicarse principios espirituales en las crisis de la vida. Pero también es verdad que, como la mayor parte de nuestra vida la pasamos en las cosas rutinarias de la vida, debemos aplicar espiritualidad a estas facetas igualmente.
La base del juicio cristiano es la fidelidad, y por eso « se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel» ( 1Co. 4:2). También es verdad que la mayoría de las actividades de los cristianos se dedican a cosas rutinarias. Por lo tanto, es mayormente en los asuntos rutinarios de la vida donde se requiere la fidelidad. ¿Ha notado usted alguna vez que cuando Pablo resume la conducta del cristiano, la relaciona con las actividades ordinarias de la vida? Él dice en 1Corintios 10:3 1 : «Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la
gloria de Dios» . Habría sido casi innecesario para él haber dicho algo así como: «Si, pues, oráis o testificáis, hacedlo todo a la gloria de Dios» . Naturalmente estamos pensando en la gloria de Dios en estos asuntos más que cuando comemos o bebemos. De manera que es en las rutinas de la vida (lo mismo que en las crisis) donde una persona espiritual debe mostrar su fidelidad a Dios. Y estas son, con frecuencia, las esferas más difíciles.
No sólo constituye un problema para la vida espiritual la esfera de la rutina, sino que la consistencia de la práctica es también un problema. Hay pocos que no puedan aprestarse a lo infrecuente.
La mayoría puede hacer lo necesario cuando se ven presionados. Lo mismo ocurre en los asuntos espirituales. Si se nos llama para orar en público o si se nos pide que participemos en alguna campaña relacionada con la obra del Señor, o si se nos aprieta para dar cuenta de nuestra fe, la mayoría de nosotros podemos hallar lo necesario para salir de tales situaciones. Pero todos tendemos a no estar vigilantes en la rutina. Y si vivimos por un tiempo semejante rutina, entonces inevitablemente nos aburrimos y con frecuencia nos descorazonamos porque, sencillamente, la rutina nos «derriba» . Pero si los principios bíblicos de la vida espiritual operan de algún modo, con certeza han de verse en las cosas rutinarias de la vida y ha de verse continuamente. Dios tiene una palabra importante para esta situación y una palabra que debe atenderse fielmente si vamos a vivir la vida espiritual. Lo que Él tiene que decir se encierra en una sola palabra del Nuevo Testamento, palabra que se traduce de varias maneras, pero que básicamente significa descorazonarse. No es un desmayo físico ni una mera lasitud, sino más bien una falta de inclinación mental que a veces se acerca a la cobardía. En el uso de esta palabra y sólo se encuentra siete veces en el Nuevo Testamento es como si Dios pusiera su dedo en las esferas clave de la vida para que demos atención especial y no nos descorazonemos.

Escrito por: Charles Ryrie. Fecha de publicación 6/18/2010 12:41 PM

Seguro en las manos de Dios.

" Estas cosas les haré, y no los desampararé". Isaías 42: 16.

"El Señor se ha olvidado de mí...Se ha alejado...Me ha olvidado por completo". ¿Alguna vez ha dicho eso? ¡Por supuesto que lo ha dicho! ¿Qué tal el lunes por la mañana? Usted acaba de regresa de un glorioso retiro de fin de semana. Tiempo con la palabra de Dios. Gran adoración. Abundante risa. Oración significativa...Luego llega el lunes a las ocho de la mañana, de regreso en casa, y todo su mundo se derrumba. "El Señor se ha olvidado de mí. Ha dejado por completo la escena".
Pero Dios dice: "Te tengo en las palmas de mis manos. Estás continuamente delante de mí." Deténgase y mire las palmas de sus manos. Ahora, imagínese que son las manos de Dios y que usted está precisamente allí. Nuestros caminos están continuamente delante de Él. Ningún momento fugaz de la vida pasa sin que Él sepa exactamente dónde estamos, que estamos haciendo, y cómo nos sentimos.

Escrito por: Charles R. Swindoll. Fecha de publicación 6/21/2010 9:22 AM

¿Por qué no ser Luz?

Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz. —Efesios 5:8

Un amigo mío tiene la oportunidad de asistir todos los años a la Super Bowl [competencia final de fútbol americano] como periodista. Su tarea es conseguir entrevistas con atletas creyentes y con personal de la Liga Nacional de Fútbol Americano [NFL], para un programa de radio cristiano.
Hace unos años, cuando acababa de comenzar a cubrir el gran evento, se desilusionó ante la atmósfera autocomplaciente y licenciosa que reinaba durante la semana de la final. «Descubrí que era un sitio sumamente oscuro», declaró él.
Un día, le contó cómo se sentía a un ex jugador de la NFL, que era creyente. El deportista miró a mi amigo y le dijo: «Hermano, tú eres una luz en este lugar oscuro». Ese comentario le recordó la razón por la cual estaba allí y lo ayudó a renovar su entusiasmo por servir al Señor en un sitio donde hace falta la luz del evangelio. Lo estimuló para hacer brillar su luz.
Quizá trabajes en un ambiente donde desestiman a Dios, se burlan de la fe y elogian la vida pecaminosa. Tal vez sientas que estás entrando en «un sitio sumamente oscuro».
¿Por qué no ser una luz (Efesios 5:8) por medio de tus sonrisas, tus palabras y acciones bondadosas, y tu trabajo diligente? Pídele a Dios que te dé oportunidades de comunicar las buenas nuevas de Jesucristo. Quizá seas la única luz que un compañero de trabajo vea hoy.

Nuestro testimonio de Cristo es una luz en un mundo en tinieblas.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/22/2010 10:40 AM

Fidelidad rutinaria.

Fidelidad en los problemas: Primera Parte

"Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día" (2Co. 4: 16). Pablo había tenido bastantes problemas cuando escribió estas palabras. Sólo en su ministerio a los de Corinto había sufrido ya bastante. Cuando fue por primera vez a la ciudad, los judíos se opusieron abiertamente a él, de tal modo que se dispuso a salir y marchar a otra parte. Sólo la visión nocturna que tuvo del Señor le retuvo en Corinto durante año y medio (Hch.18:6-1 1). Incluso después de esta seguridad dada por el Señor, se vio llamado a juicio delante de Galión, acusado por los judíos.
Todo esto fue al final de su segundo viaje misionero. Cuando empezó el tercer viaje misionero, Pablo se encontró en Éfeso y comparó los problemas que tuvo allí a una lucha contra fieras ( 1Co.15 :32). En esta ciudad, no solamente se opusieron a él los judíos, sino que también los gentiles, ciudadanos de Éfeso, soliviantados por los plateros presentaron una gigantesca protesta contra los cristianos. Estas fueron algunas de las cosas que experimentó Pablo poco antes de escribir 1Corintios 4:16.
Si algún hombre estaba justificado para sentirse descorazonado, ése era Pablo, con certeza, frente a semejantes problemas. Pero él dijo que no lo haría por dos razones: Primero, vale la pena de sufrir cualquier cosa por causa del ministerio. Si la gracia de Dios puede verse en las vidas de los que han sido ayudados, entonces los problemas son pequeña cosa que soportar.
Segundo, Pablo se aseguró a sí mismo con la promesa de que Dios renueva al hombre interior cada día incluso si el hombre exterior se ve sujeto a toda clase de presiones y problemas.
El ejemplo y la enseñanza son claros. Una persona espiritual muestra persistencia, no desfallecimiento de corazón, frente a las dificultades. No cederá cuando la rutina venga a barrenar su alma. Contrariamente, mostrará una fidelidad constante y persistente en la tarea a la cual ha sido llamado.

Escrito por: Charles Ryrie. Fecha de publicación 6/23/2010 9:21 AM

Fidelidad en los Problemas - Segunda Parte.

Una persona espiritual muestra persistencia, no desfallecimiento de corazón, frente a las dificultades. No cederá cuando la rutina venga a barrenar su alma. Contrariamente, mostrará una fidelidad constante y persistente en la tarea a la cual ha sido llamado. Como seis años más tarde, el apóstol Pablo se encontró en circunstancias diferentes. Al apelar a César, se encontró preso en su casa en Roma, esperando el juicio. La ley romana decretaba que en semejante caso el acusado debía esperar el juicio mientras llegaban sus acusadores. En caso de que éstos escogieran no insistir en el caso, el prisionero tenía que esperar dieciocho meses completos antes de que se pudiera abandonar el caso. Al parecer, los judíos que acusaron a Pablo prefirieron dejar el caso correr, porque Pablo estuvo en Roma esta vez durante dos años completos. La verdad es que fue lo mejor que pudieron hacer porque, si hubieran llevado el asunto a juicio, sin duda Pablo habría sido absuelto y su ministerio se hubiera vindicado. Pero al no insistir en sus acusaciones, no solamente inmovilizaron a Pablo durante dos años completos, sino que también pusieron en tela de juicio su ministerio, ya que ni fue absuelto ni fue condenado. Al propio tiempo, desde luego, se puso en juego la paciencia de Pablo y de esta manera su círculo de amigos que esperaban también tuvieron que tener paciencia. A estos amigos de Asia Menor él les escribió: "Por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria" (Ef. 3: 13). Él no quería que ellos se sintieran descorazonados a causa de su situación. Indudablemente muchos estarían orando para que le absolvieran rápidamente y le pusieran en libertad, por lo que necesitaban paciencia y ánimo para enfrentar tal problema. Habría sido muy fácil y natural aumentar el desánimo a medida que pasaba el tiempo y los meses se sucedían. Nosotros mismos hemos dicho tantas veces, frente a un problema: "Ojalá que se resuelva ya, sea de una u otra manera; no me importa siquiera si va contra mí; lo que deseo es tenerlo resuelto pronto. No puedo soportar la indecisión" .Pablo pudo muy bien haber dicho eso y también sus amigos. Pero, contrariamente, lo que se nos exhorta es a ser fieles en medio de los problemas no resueltos, llevándolos a Dios y esperando pacientemente la solución que Él les dé. Esta clase de fidelidad debe caracterizar, indudablemente, al cristiano espiritual.

Escrito por: Charles Ryrie. Fecha de publicación 6/24/2010 10:04 AM

¿Sus Problemas parecen gigantes?

Cada uno de nosotros tiene problemas de los cuales quisiéramos salir. Pero sin conflictos, Dios no podría mostrar su fidelidad en nuestras vidas. Muchos de nosotros quisiéramos tener un dispositivo que nos advierta la aparición de un nuevo problema y que además nos indicara la forma de solucionarlo con solo oprimir un botón. Todos los seres humanos queremos salir rápidamente de cualquier dificultad, incluso sin medir muchas veces el costo. Sin embargo, los conflictos son utilizados por Dios para mostrar su propósito y fidelidad en nuestras vidas.
El rey David es un claro ejemplo de una existencia llena de conflictos y situaciones adversas. David creció espiritualmente en situaciones desastrosas. El conflicto fue la herramienta utilizada por Dios para cumplir sus propósitos eternos en él. Así mismo, el Señor como alfarero perfecto desea trabajar en nuestras vidas, para lo cual debemos tener en cuenta lo siguiente:
• Los conflictos son algo normal en nuestras vidas.
• El crecimiento espiritual se produce en los momentos de presión y dolor.
• Hacer la voluntad de Dios implica obediencia en medio de la crisis.
• El aprendizaje de la paciencia y sumisión, son parte de la escuela de Dios.
• Los conflictos nos ayudan a revaluar el concepto del carácter de Dios.

Escrito por: Erwin Lutzer. Fecha de publicación 6/25/2010 4:11 PM

¿Distraído o Distraída?

Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres. —Lucas 10:40

La universidad donde enseño como profesor adjunto provee computadoras portátiles a los alumnos. Aunque esto puede generar muchas ventajas para los estudiantes, he descubierto una forma en que obstaculiza su aprendizaje: estos ordenadores portátiles pueden convertirse en una distracción durante la clase.
Como ellos toman notas en dichas máquinas, las tienen abiertas sobre sus pupitres durante la lección. El problema es que les resulta más interesante escribir a los amigos, visitar Facebook o buscar cosas en Internet que mis clases.
Una computadora portátil pierde efectividad en un entorno de aprendizaje si se convierte en una distracción, aun cuando lo que hagan los alumnos sea algo positivo.
Las cosas buenas pueden hacer lo mismo. Cosas que son positivas pueden distraer nuestra atención de aquello en lo que deberíamos estar concentrados. A Marta le sucedió algo así. Lucas 10:40 dice que ella «se preocupaba con muchos quehaceres», lo cual impedía que pasara tiempo con Jesús. Asimismo, un buen pasatiempo puede ser valioso, pero si te distrae y te aleja de tus responsabilidades familiares o de tu relación con Dios, es necesario modificar algunas cosas.
¿Hay aspectos buenos de la vida que te están distrayendo de lo que deberían ser tus prioridades principales? Regresa, como Jesús le dijo a Marta, a esa única cosa que «es necesaria».

Fuimos creados para tener comunión y glorificar a Dios.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/28/2010 9:22 AM

¿Hogares apurados y ajetreados?

Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños. Proverbios 27:23

¿Cómo es la atmósfera en su casa estos días? ¿Está usted en peligro de criar un "hijo apurado"? Capte algún momento esta semana y eche un vistazo franco a la calidad de niñez que el estilo de vida de su familia está proyectando para sus pequeños. ¿Qué será memorable para sus hijos cuando ellos, al ser adultos, miren hacia atrás a los años tempranos? ¿Le parecerá todo como un borrón de alta presión...como un maratón largo sin aliento? ¿Ha permitido usted que la televisión le robe muchos de los minutos...y horas, no programados de sus hijos?
Buscando la sabiduría de Dios, pregúntense: "¿Qué podemos hacer como mamá y papá para animar a nuestros hijos para que disfruten el hecho de ser niños." ¿Está usted fomentando una atmósfera de relación y flexibilidad...o acaso las palabras prisa y rigidez caracterizan mejor su casa? ¿Algún plan para unas vacaciones relajadas de familia en planes?...Al planear, recuerde que la niñez es un bien básico infinitamente precioso. Sus hijos crecerán y serán niños sólo una vez.

Escrito por: Charles R. Swindoll. Fecha de publicación 6/29/2010 10:28 AM

¿Es un error grave que dos personas se casen si no comparten la misma fe?

En 2 Corintios 6:14, el apóstol Pablo escribió: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
Imagínese que tiene una relación sentimental con alguien a quien usted ama profundamente quien le importa mucho. Dan largas caminatas juntos, hablan hasta el amanecer, comparten muchos de los mismos intereses. Su compañera(o) parece ser la persona que ha buscado toda la vida. Sólo hay un problema: esa persona no comparte su fe. ¿Qué debe hacer?
Cuando Pablo dice que los cristianos no deben estar “en yugo desigual” con los incrédulos, usa la imagen de dos animales de tiro que halan una carga. Un buey y un burro amarrados al mismo yugo no trabajan bien juntos. Están “en yugo desigual”, con serias diferencias de altura, tamaño y paso. Puesto que tienen que luchar para compensar sus diferencias, malgastan su fortaleza.
El ejemplo de Pablo es una buena metáfora. En cierta manera, un “equipo” de dos está mejor preparado para manejar la carga de tensión y responsabilidad de la vida. Pero si un esposo y una esposa no están trabajando juntos como equipo, su unión se convierte en desventaja y no en ventaja.
Cuando Pablo advirtió a los cristianos corintios que evitaran el “yugo desigual”, el paganismo y el cristianismo estaban en agudo contraste. El paganismo corintio incluía sacrificios a ídolos y una flagrante inmoralidad sexual. Hoy, 2.000 años de influencia cristiana en la cultura occidental han suavizado la diferencia entre los “paganos” y los “cristianos” en algunas maneras. Los “paganos” modernos a menudo han adoptado suficientes valores cristianos como para ser personas decentes y morales según las normas cristianas, y existen muchos cristianos de nombre que no comprenden el significado de las palabras de Cristo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).
Aun así, estar en yugo desigual no es nunca un asunto pequeño. En Efesios 2:1-5, el apóstol Pablo describe gráficamente la diferencia entre los cristianos y los no cristianos. Por muy decente, moral o agradable que sea un pagano moderno, espiritualmente está muerto, enemistado con su Creador. Sin Dios, sus metas son irracionales e insatisfactorias, y cada vez se dirige más a lo absurdo, al caos y -a la larga- al infierno. Igual que un sonámbulo, una persona que no ha sido despertada sobrenaturalmente por el Espíritu de Dios puede parecer consciente, pero en realidad no sabe las cosas más importantes sobre sí misma (Efesios 5:8-15), ni donde se dirige.
Los cristianos deben tomarse con la mayor seriedad el mandamiento de 2 Corintios 6:14 y obedecerlo a pesar de los sentimientos. Porque las consecuencias de un matrimonio con un no creyente son difíciles,duras y en ocasiones el matrimonio es una guerra diaria. Por supuesto, la gracia de Dios sigue obrando en las vidas de la gente que está unida en yugo desigual, y si no fuera por la gracia de Dios, todos estaríamos perdidos (Efesios 2:8-10). Los cónyuges incrédulos a veces se convierten al cristianismo a través de la influencia de sus compañeros(as) (1 Corintios 7:12-16) y a veces no. Pero un creyente no debe dar por sentado nunca la gracia de Dios (Romanos 6:1). La desobediencia tiene consecuencias, y los riesgos son demasiado grandes.

Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario. Fecha de publicación 6/30/2010 9:05 AM

Creciendo en el Conflicto.

Algunos lo aman, otros lo odian, pero todos vivimos con el conflicto. Varios de nuestros más antiguos recuerdos incluyen los enfrentamientos con nuestros hermanos y hermanas, y los desacuerdos con nuestros padres. Cuando asistimos a la escuela enfrentamos el conflicto con los compañeros de clase, o los profesores. Y como adultos podemos tener desacuerdos en el matrimonio, el trabajo, y aun en la iglesia. La forma como manejemos el conflicto, dice mucho acerca de nuestra personalidad y nivel de madurez. Algunos prefieren correr y esconderse, rehusando con firmeza resolver los desacuerdos. Con frecuencia las esposas se quejan de que sus maridos ignoran la comunicación seria, y prefieren "callarse como muertos, o explotar".
Otros, y todos los conocemos, crean conflictos dondequiera que van, convirtiendo un lugar pacífico en un campo de batalla minutos después que entran. Los asuntos menores son calificados como grandes, y cualquier espacio es pequeño para el desacuerdo. Tales personas tienen un ego que necesita crear discusiones, y luego ganarlas a cualquier costo.
David fue empujado al conflicto en el momento cuando se ofreció a luchar contra Goliat. Esta fue la batalla más fácil de su vida porque la ganó con una pedrada certera. Nunca más pudo resolver un problema tan rápidamente. Su conflicto con Saúl se prolongó por 10 años, y el que sostuvo con sus esposas lo hizo objeto del ridículo público. El conflicto con sus hijos se convirtió en un escándalo nacional. También tuvo sus conflictos con Dios.
El propósito de esta serie es hacerle un seguimiento a la vida de David para beneficiarnos de sus errores y fracasos, y aprender cómo manejar y cómo no manejar un conflicto. Con frecuencia pensamos que David fue superior a otros siervos de Dios, pero, probablemente aprendamos más de sus debilidades que de sus áreas fuertes. Aunque era poderoso en la batalla, era débil en la casa. Si bien escribió poesía que se elevó a los cielos, muchas veces dudó y estuvo deprimido. Aprenderemos que raras veces Dios nos aparta del conflicto, y que por el contrario, más bien lo usa para producir madurez espiritual.
Únase a nosotros en la aventura que nos enseñará cómo una oveja logró permanecer con el Pastor, y cómo Dios modera el viento para el cordero despojado. A pesar de los fracasos de David fue un "hombre conforme al corazón de Dios" . Aunque murió con su cuota de remordimientos, Dios mismo escribió su epitafio: Mi siervo David (2Samuel 3:18). Eso también puede decirse acerca de nosotros si aprendemos de este famoso, pero imperfecto pastor, convertido en rey, quien vivió hace mucho tiempo.
Escrito por: Erwin Lutzer. Fecha de publicación 7/1/2010 9:21 AM

¡Cuidado con esas decisiones!

Aplica tu corazón a la enseñanza, y tus oídos a las palabras de sabiduría. Proverbios 23:12

Vivir en la verdad es tomar las decisiones correctas. Esto es lo que quiero decir. A la luz de la verdad, usted y yo somos capaces de ver tanto la verdad como la mentira, la luz y las tinieblas, lo que es sencillo, puro y claro, y lo que es engañoso...El secreto, por supuesto, es tomar las decisiones correctas todos los días. ¿Y que? ¡Cuidado con esas decisiones! ¡Cuidado con sus decisiones!
Ninguna pareja casada se separa de repente. Nadie se vuelve incrédulo de la noche a la mañana. Nadie salta de un brinco del pináculo del elogio al pantano de la carnalidad. La erosión es un proceso lento y silencioso basado en decisiones secretas. ¿No es eso asombroso? Si uno no se detiene en el proceso descendente, la decisión errada de la semana pasada no parece tan mala esta semana. Es más, en un lapso de un mes ¡no parecerá nada de mala!

Escrito por: Charles R. Swindoll. Fecha de publicación 7/2/2010 11:40 AM

EL PRINCIPIO MAESTRO DEL MAESTRO

"El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos". Marcos 10:43,44

La soberanía del liderazgo espiritual. « ... El sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado» (Mr. 10:40). Una respuesta más común habría sido: El honor y la categoría son para los que se han preparado para ello, y trabajado arduamente para lograrlo. Pero aquí vemos la diferencia fundamental entre la enseñanza de Jesús y nuestras ideas humanas. Dios asigna lugares de ministerio y liderazgo espiritual conforme a su soberana voluntad. El liderazgo espiritual eficaz no viene como resultado del adiestramiento teológico ni título de seminario, aun considerando la importancia de la educación. Jesús les dijo a sus discípulos:« No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros .. . » (Jn. 15:16). La soberana elección por parte de Dios da gran confianza a los obreros cristianos. Realmente podemos decir, «No estoy aquí, ni por la decisión de un individuo, ni por la elección de un grupo, sino por la omnipotente designación de Dios.»

El sufrimiento del liderazgo espiritual. « ... ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?» (Mr. 10:38). Aquí no puede darse una respuesta evasiva. No se pueden esquivar las duras realidades. Jesús declaró simple y honestamente el costo de servir en su reino. La tarea es magnifica y difícil; los hombres y las mujeres que guíen en esa tarea deben tener los ojos bien abiertos, y los corazones dispuestos a seguir al Maestro hasta el final. A la pregunta indagatoria de Jesús, los discípulos respondieron sin reflexión: «Podemos». ¡Qué falta trágica de perspectiva! Pero Jesús sabía lo que vendría después. Ellos ciertamente beberían la copa y conocerían el bautismo. Jacobo sería ejecutado, y Juan terminaría sus días en reclusión aislada. Si los discípulos pensaron que podían aprender acerca del liderazgo en un curso acelerado, con incentivos y bonificaciones, Jesús pronto los desilusionó. Qué golpe fue descubrir que la grandeza viene mediante la servidumbre, y que el liderazgo se logra volviéndose esclavo de todos. Sólo una vez en todas las palabras registradas de Jesús, nuestro Señor anunció que El proveería un «ejemplo» para los discípulos, y luego les lavó los pies (Jn. 13:15). Sólo una vez en el resto del Nuevo Testamento un escritor ofrece un «ejemplo» (1 P. 2:21), y es un ejemplo de sufrimiento. El servir y el sufrir están uno a la par del otro en la enseñanza y la vida de nuestro Señor. Uno no viene sin el otro. ¿Y qué siervo es más grande que el Señor?

Caminando con Dios.

Mejor es confiar en Jehová, que confiar en el hombre. Salmos 118:8

Andar con Dios es la más emocionante y satisfactoria de todas las experiencias en la tierra. Debo añadir que también es la más difícil. No pienso que jamás he encontrado una excepción a la regla, aquellos que más cerca andan de Dios son los que, como Jesús, llegan a ser experimentados en las pruebas y adversidad. Dios nos lleva a atravesar conflictos y dificultades para que podamos llegar a ser cada vez más consagrados a Él.
Dios puede conducirle a algún punto . . . que no tiene mucho sentido. Quiero animarle: no trate de hallarle sentido; simplemente vaya. Si Dios le guía a quedarse en una situación difícil, y usted tiene paz en cuanto a que debe quedarse, no lo analice; quédese. Haga su parte. Haga lo que Él dice que haga, por que sus promesas a menudo dependen de la obediencia. . . Usted puede andar con Él en confianza perfecta. Esa es su parte.

Lista Preocupante.

No se angustien por el mañana...Mateo 6:34(NVI)

Mientras almorzaba sentado en mi auto bajo la sombra de un árbol, me preocupaban algunas cosas. En ese momento, un petirrojo, con un suculento gusano colgando de la boca, aterrizó cerca de la puerta del coche y me miró. Ese pájaro me hizo recordar vívidamente las palabras de Jesús en Mateo 6:25-26: «No se preocupen por su vida ...Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?» (NVI).
Hace años, en un artículo de una revista el autor, sugirió algunas cosas útiles sobre el tema de las preocupaciones y las angustias:
- Elabora una lista de preocupaciones. Escribe las cosas que te preocupan: las cuentas a pagar, tu trabajo, tus hijos o nietos, tu salud, el futuro.
- Convierte tu lista de preocupaciones en una lista de oración. Pídele al Señor que obre en esas situaciones que te preocupan. Ora en especial por tus necesidades y depende de Él.
- Convierte tu lista de oración en una lista de actividades. Si percibes que hay algo que puedes hacer en cuanto a lo que te preocupa, hazlo. Al convertir nuestras preocupaciones en oración y actividad, Borden dice: «La ansiedad paralizante puede ser reemplazada por un interés en las responsabilidades de la vida».
¿Por qué no comienzas a elaborar tu lista ahora mismo?

Lo que has convertido en un tema de oración debe dejar de ser un tema de preocupación.

Aférrese a la mano de Dios.

Buscad a Jehová y su poder; buscad siempre su rostro. Salmos 105:4

Descubrir y abrazar la voluntad de Dios nos lleva a hacer serios ajustes; y eso requiere que soltemos y nos arriesguemos; soltemos lo familiar y nos arriesguemos a lo que sea que el futuro pueda traer. Esa es la cuestión de fondo al poner en práctica la voluntad de Dios. . . Somos sólo seres humanos finitos. Sólo podemos ver el presente y el pasado. El futuro es algo que nos asusta. Así que necesitamos aferrarnos a la mano de Dios y confiar en Él para que calme nuestros temores. En ocasiones cuando somos tercos y resistimos, y Dios tiene que sacudirnos por los hombros para captar nuestra atención, se nos recuerda que nosotros no determinamos nuestras propias jugadas, que Dios tiene un plan para nosotros, por misterioso que pueda ser, y que Él quiere ser el centro del mismo.
A pesar de todos los riesgos, con todo la Voluntad de Dios es el lugar más seguro de la tierra en donde podemos estar.

¡Sólo satisfacemos a Dios cuando le decimos sí de corazón!

Si se nos diera a elegir nunca buscaríamos a Dios. Él, sin embargo, se acerca y nos busca. nos anima a hacer su voluntad, y nos da la capacidad de responder. Cuando se acerca nos sentimos tentados a retroceder, porque raramente es fácil obedecer lo que Él quiere que hagamos.
Dios dijo ante la oscuridad: Hágase la luz, y hubo luz.
Jesús dijo ante la tormenta: ¡Calla, enmudece!. Y hubo una gran calma.
El Señor le dijo a un gran pez que se "tragara" a Jonás. Y aquél obedeció.
Sin embargo, creemos que tenemos el poder, si no el derecho, de desafiar los mandatos divinos. Podemos oponernos firmemente y exclamar con toda convicción: "¡No lo haré!" Y no lo hacemos, por poco tiempo, para nuestro perjuicio.
Moisés se enfrentó a Dios cuando se opuso al tipo de trabajo que se le encomendaba en el desierto. Al final, aunque a la fuerza, le dio su consentimiento al gran YO SOY.
Un día estando cerca del Monte Horeb, en la cordillera del Sinaí. Moisés advirtió algo extraño: Una pequeña acacia ardía continuamente, pero no se consumía. Sin duda era algo muy extraño. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema (Ex.3:2-3).
Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí (Ex. 3:4). ¡Moisés había escuchado su nombre!
Entonces el Señor le dijo: No te acerques: quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es (Ex.3:5). Luego se identificó como el Dios de Abraham. Isaac y Jacob. y ¡de manera increíble, le dijo a Moisés que había venido a rescatar a su pueblo, los israelitas, y que él había sido escogido para regresar a Egipto y guiar al pueblo hacia la tierra prometida!
¡Qué honor!
Dios podía haber liberado a su pueblo por sí mismo mediante una serie de milagros, haberle asignado la tarea a los ángeles, o haber escogido a alguien que tuviera una mejor imagen ante los ojos tanto de los egipcios como de los israelitas. Todo lo contrario, prefirió usar a una persona imperfecta para que hiciera una gran labor en la tierra.
Esperaríamos que él dijera: "¡Sí Señor! ¡Lo que tú digas!", pero trató de evadir el llamado de Dios. Así como muchos de nosotros él protestó, con la esperanza de persuadir a Dios para que cambiara de opinión, 40 años antes se había adelantado al plan de Dios, pero ahora caminaba detrás de Él. Había intentado él solo rescatar al pueblo y había fallado, pero ahora se retractaba de liberarlo aunque Dios le ayudara. No importaba lo espectacular de la zarza ardiendo, ni lo sorprendente de oír su propio nombre. Moisés no estaba dispuesto a regresar al lugar donde había fracasado. Así fue que se opuso presentando cinco excusas para desobedecer. En lugar de acercarse más a Dios Moisés quiso alejarse de Él; o por lo menos alejarse del llamado divino.
Podemos asistir a las reuniones de la iglesia. Cantar los mejores himnos, recitar oraciones ortodoxas, y mientras tanto, estar en desacuerdo con Dios a quien profesamos amar. Hasta un santuario dedicado a Dios puede ser el lugar donde hacemos caso omiso al llamado del Todopoderoso.
Ni nuestra ubicación geográfica, ni nuestra postura física es prueba de obediencia. Sólo satisfacemos a Dios cuando le decimos sí de corazón.
¿Qué excusas presentó Moisés? Inmediatamente le vinieron a la mente cinco pretextos. De la abundancia del corazón habla la boca. Posiblemente acabemos por escucharnos en sus quejas.

¡La fe no es algo que estudiamos, sino que practicamos!

En un mundo lleno de inseguridad e incertidumbre, debemos aprender a caminar por fe o de lo contrario, nuestra vida se desmoronará. Esto se aplica a todos los hijos de Dios, sin importar la edad o cuántos años llevemos caminando con el Señor.
Vivir por fe significa obedecer la Palabra de Dios, independientemente de los sentimientos, circunstancias o consecuencias. Significa aferrarse a la verdad de Dios a pesar de cuan pesada sea la carga o cuán oscuro se presente el día, sabiendo que Él sigue adelante con su plan que es perfecto.
Vivir por fe significa vivir confiando en sus promesas y no en explicaciones. Abraham y Sara son maestros excelentes en la “escuela de la Fe”, y vamos a aprender mucho al estudiar juntos en Génesis capítulos 12 al 25.
Debemos recordar que la fe no es algo que estudiamos, sino que practicamos. “Por la fe…obedeció” (Hebreos 11:8; cursiva del autor). Si usted quiere ver crecer su fe, debe obedecer.
Mientras estudiaba para está serie, mi esposa y yo experimentamos algunas pruebas de fe inesperadas y dolorosas. Al orar y meditar en la Palabra, recibimos la seguridad y la paz que Dios da cuando confiamos en Él; y nuestra fe se fortaleció.
Al estudiar en esta serie en Génesis, su fe puede ser probada como lo fue la nuestra; pero ¡No Tema! Recuerde las palabras de Job: “Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro” (Job 23:10).

Está bien con mi alma.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. —Filipenses 4:7

Mientras el coro de jóvenes se preparaba para cantar el clásico himno de Horatio G. Spafford, «Está bien con mi alma», uno de ellos dio un paso al frente para relatar la historia de la conocida canción. Spafford la escribió estando en un barco, cerca del sitio en el mar donde habían muerto sus cuatro hijas.
Mientras escuchaba esa introducción, seguida de las palabras que cantaban los jóvenes, un torrente de emociones me invadió. Al escuchar las expresiones de fe de Spafford, me resultaba difícil comprender la frase «donde habían muerto sus cuatro hijas». En mi caso, tras haber perdido repentinamente a una hija, la idea de perder cuatro me parece inimaginable.
¿Cómo podía eso estar «bien» para Spafford, en medio de su dolor? Al oír las palabras «si paz cual un río es aquí mi porción», recuerdo dónde se puede encontrar paz. En Filipenses 4, Pablo dice que puede hallarse cuando elevamos nuestras oraciones a Dios de corazón (v. 6). Al orar con confianza, aliviamos nuestra alma, nos deshacemos de la ansiedad y desatamos los lazos de nuestra angustia. Entonces, podemos obtener «la paz de Dios» (v. 7), una calma de espíritu divina e inexplicable. Esta paz supera nuestra capacidad de comprender las circunstancias que vivimos (v. 7) y, por medio de Jesús, actúa como una defensa que protege de tal manera nuestro corazón que nos permite susurrar, aun en el dolor: «Está bien con mi alma».

Esperanza triunfante.

La esperanza de los justos es alegría; mas la esperanza de los impíos perecerá. Proverbios 10:28

Uno de los grandes temas del cristianismo es la esperanza triunfante. No sólo esperanza en un sueño distante, vago, sino esperanza triunfante; la clase de esperanza en donde todo termina bien. En medio de las luchas, las tormentas y los sufrimientos de la vida, podemos llevar nuestros pensamientos más allá del hoy y ver alivio...triunfo...victoria; porque, al final, Dios en verdad gana.
Piense en eso con detenimiento. Todas las aflicciones terrenales, todas las presiones financieras, todos los traumas emocionales, todas las discapacidades y limitaciones físicas, todos los conflictos domésticos . . . todo eso terminará. ¡Y estaremos con el que gana! Eso no quiere decir otra cosa que armonía, unidad, victoria, gozo, alabanza y deleite.
Seremos cambiados por adentro. Tendremos nuevas naturalezas. Tendremos nuevas mentes. Tendremos la alegría de vivir para siempre alabando y adorando a nuestro Dios.

¿Cómo puede un cristiano hacer que su vida cuente? Primera Parte

Pese a que un creyente no puede perder su salvación, es completamente cierto que puede desperdiciar su vida tanto que no cuente para la eternidad. Ha sido correctamente dicho: “Un necio es un hombre cuyos planes terminan en el tiempo”. Para evitar la tragedia de una vida malgastada, la Biblia nos aconseja a cada cristiano lo siguiente:


A. Cuenta el costo de ser un discípulo de Cristo. Todos los creyentes son hijos de Dios, pero no todos son discípulos. Los términos para el discipulado son dados en Mateo 10:16-42 y Lucas 14:25-35. Ser un discípulo significa poner a un lado el confort y la seguridad terrenal, significa una vida de auto negación, significa la enemistad y el ridículo del mundo, es abandonarlo todo para seguir al Señor Jesús.

B. Has un deliberado compromiso de tu vida a Él. Romanos 12:1.
Llega al punto de decisión donde entregas tu cuerpo en sacrificio vivo a Dios. Esa es la única cosa razonable para hacer en vistas a todo lo que Él ha hecho. El gran misionero C. T. Studd una vez dijo: "Si Jesucristo es Dios y murió por mí, entonces no hay sacrificio que pueda ser demasiado grande para que yo haga por Él".

C. Abandona tu propia vida para Cristo. El Salvador dijo: "todo aquel que pierda su vida por causa de mí la hallará" (Mateo 16:25). En otras palabras, si quieres conocer el pleno gozo y felicidad de la vida, deberías vivir para complacer al Señor Jesucristo y no a ti mismo. Aquel que vive egoístamente es una persona miserable y no feliz.

¿Cómo puede un cristiano hacer que su vida cuente? Segunda Parte

D. Quema los puentes detrás tuyo. “Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar” (Salmos 118:27). Hazlo tan difícil como sea por ti mismo, para no volver a conexiones que te alejarían de una vida de obediencia de todo corazón y devoción a tu Señor (Lucas 9:23).

E. No te desvíes. Muchos comienzan muy bien pero pierden la visión y resbalan retornando a la vieja rutina. Negocios bien pagos, materialismo, carreras interesantes, y muchas tentaciones morales te sacarán afuera. Matrimonios no sabios han sido la caída de muchos que hubieran sido discípulos. El diablo usará a cualquiera y cualquier cosa para desviarte de la senda de Dios para ti. El Señor Jesús dijo: "Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios" (Lucas 9:62).

F. Vive para servir. "El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir" (Mateo 20:28). La verdadera grandeza está en servir a otros. No trates de estar en la línea donde se recibe. "Más bienaventurado es dar que recibir" (Hechos 20:35).

G. Corónale a Él como Señor de todo. Si Cristo reina en tu vida, cada día realmente contarás para la eternidad. El cristianismo es “no un placentero pasatiempo sino una búsqueda apasionante”. No es una vida fácil sino una lucha. No cuesta nada llegar a ser un cristiano, pero cuesta todo ser uno. No es popularidad sino persecución; no es confort sino una cruz. Pero es la mejor vida. Tú sirves al mejor de los Maestros. Tus recompensas son lo mejor, y disfrutarás tu trabajo aún más que tus salarios. Tus recompensas son maravillosas, tanto ahora como en la eternidad.
Te insistimos, por lo tanto, que des tu vida a Cristo. Dale lo mejor de ti, no retengas nada. Puede llegar a ser tu supremo gozo escucharle decirte al fin: "Bien, buen siervo y fiel... entra en el gozo de tu Señor" (Mateo 25:21).

¿La Espiritualidad debe manifestarse en el Hogar?

El lugar más fácil para mostrar la espiritualidad es ante el público, pero el más difícil es el hogar. Las relaciones en el hogar son íntimas y continuas, en tanto que las actividades e impresiones hechas en público son intermitentes y casuales. Esta advertencia axiomática es necesaria especialmente para los obreros cristianos quienes con demasiada frecuencia pueden hacer gala de su espiritualidad profesional en público y en muchos casos viven una vida carnal en su hogar. De nuevo decimos que el pasaje de Efesios 5:18-21,referente a ser llenos del Espíritu lo que aporta la base bíblica para esta característica de espiritualidad. El mandato de ser llenos del Espíritu (v. 18) va seguido en el griego de cuatro frases coordinadas, cada una de las cuales comienza con un participio. Juntamente constituyen los resultados o las características de una vida llena del Espíritu. Los cuatro principios son traducidos por hablando, cantando (v. 19), dando gracias (v. 20) y someteos (v. 21). El último no es solamente la conclusión de los versículos 1 8 a 21, sino también la frase tópica de lo que sigue, comenzando en el versículo 22. En otras palabras, la sumisión que es evidencia del ser lleno del Espíritu se verá en las relaciones del hogar de una manera más vívida. La palabra “someter” significa colocarse uno en un rango subordinado. Esto significa algo diferente para el marido y la mujer en el hogar, pero ambos han de someterse el uno al otro y no solamente la mujer al marido como se acostumbra a pensar. Para el marido supone al menos tres cosas:

1) El ha de dirigir, porque es cabeza de la mujer (v. 23). Esto no le convierte en dictador sino en guía responsable de la familia que no solamente tiene el privilegio de tomar las decisiones finales, sino que ha de ser responsable de ellas también.

2) Ha de amar a su esposa (v. 25). El hombre necesita esta advertencia porque por naturaleza es menos inclinado a demostrar amor, si no es menos amoroso que la mujer.

3) Ha de sustentar y cuidar a la esposa (v. 29). La palabra traducida “sustenta” significa llevar a la madurez y se emplea en el Nuevo Testamento sólo en este versículo y en 6:4. La palabra “cuida” significa fomentar o cuidar con ternura y se emplea aquí y en 1Tesalonicenses 2:7 solamente. Lo que quiere decir, sencillamente, es que el marido es responsable en última instancia de llevar a la madurez espiritual a su esposa y a la familia.



Desgraciadamente, hoy ocurre sencillamente lo contrario en muchos hogares. Frecuentemente es la mujer la que tiene mayor intuición espiritual y se ve obligada, por decirlo así, a llevar consigo al marido. Los dos deberían estar vivos espiritualmente, y es responsabilidad del marido asumir la dirección en este asunto tan importante. La mujer espiritual estará sujeta a la dirección de su marido (vv. 22, 24). En otras palabras, no se interpondrá en la ejecución del liderazgo de su marido en la familia. No significa, sin embargo, que la mujer no haya de tener voz porque el marido hará de pieza presidencial sobre los miembros de la familia (esta palabra se usa en 1 Ti. 3:4). Desde luego, nadie puede producir la espiritualidad en otra persona, pero es responsabilidad seria del marido tomar la iniciativa en la familia y llevar la dirección en la vida espiritual de ella. De esta forma la espiritualidad de un individuo se verá en la manera de llevar sus propias responsabilidades en la familia.

EL AGRADECER A DIOS POR SUS BENDICIONES, ES UNA FORMA DE HONRARLO.

Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos. —Salmo 75:1

A todos les encanta que les den las gracias. Incluso a Dios. Nuestro Padre celestial se siente complacido con nuestras expresiones de gratitud hacia Él. Su voluntad es que le digamos: «Gracias, Señor». Pablo dijo: «Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5:18 NVI). El escritor de Hebreos avanza un paso más, al decir: «Seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada» (12:28 NVI).
Continúa buscando maneras de mejorar tu relación con Dios. No te olvides de lo que quizá sea la forma más elemental de adorarlo y honrarlo: Dile «gracias».

LA ADORACIÓN QUE DIOS MÁS ACEPTA PROCEDE DE UN CORAZÓN AGRADECIDO
EL AGRADECER A DIOS POR SUS BENDICIONES, ES UNA FORMA DE HONRARLO.
Efesios 5:20: “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo.”

EXISTEN CUATRO TIPOS DE INDIVIDUOS:
Hay cuatro tipos de individuos. Existen los que siempre están quejándose y renegando. ¿Ha conocido usted a alguno de ellos? Son capaces de iluminar una habitación con tan sólo salir de ésta. Ese es el nivel más bajo de vida. Hay otros que llevan vidas de ingratitud. No se quejan, pero nunca le agradecen a Dios las bendiciones tan obvias que reciben. Eso está un poco mejor, más no mucho. Luego existen los que le agradecen a Dios las bendiciones innegables que reciben de Él. Cuando algo bueno sucede, están agradecidos. Ese es un mejor nivel. Sin embargo el más alto de todos los niveles, es estar agradecido por todo y en todo tiempo. Ese es el secreto de una vida feliz y productiva.
Filipenses 4: 4-8:4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!
4:5 Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.
4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
PIENSA EN ESTAS COSAS.

Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Filipenses 4:8

El versículo de hoy presenta una amplia lista de las cosas en las que debemos pensar.

Lo que es verdadero. Usted hallará lo que es verdadero en la Palabra de Dios.

Lo honesto. Debemos pensar en todo lo que es digno de adoración; lo sagrado frente a lo profano.

Lo justo. El pensar debidamente siempre es compatible con la absoluta santidad de Dios.

Lo puro. Esto se refiere a algo moralmente limpio y no corrupto.

Lo amable. Esto significa "agradable".

Lo que es de buen nombre. Esto se refiere a lo que es de gran estima o de buena reputación.

Lo virtuoso y digno de alabanza. Esto se refiere a lo que es siempre respetable, como la bondad, la cortesía y el respeto a los demás.

PUNTO DE ACCIÓN PARA TU VIDA:

Incline su rostro ante el Señor y piense en cada situación difícil o agradable que está enfrentando y pasando. Ahora, agradézcale a Dios por cada una de ellas.
La gratitud es muy importante. Es buenísima para nosotros. Ya que se enfoca en lo que tenemos, y no en lo que nos hace falta o hemos perdido. La gratitud refleja en lo bueno que hemos pasado en vez de la dificultad. Una actitud de gratitud es uno de los estados mentales y emocionales más saludables que uno pueda tener.

Como puedes ver, la gratitud es lo opuesto al egoísmo. Las personas egoístas dicen: “Me lo merecía” “Trabajé duro para tener lo que tengo” El egoísta dice: “Me las deben”. Sin embargo, debemos abundar con gratitud. Tenemos mucho por lo cual estar agradecidos. Como el aire que respiramos, la comida en nuestra mesa, la familia que tenemos, los hijos, los amigos, la libertad, la vista, el tacto, el olfato.

Quizás ha sido un año muy difícil con presiones económicas, relaciones rotas, y circunstancias difíciles. Sin embargo, inclusive en los tiempos difíciles debemos estar agradecidos. ¿Sabes por qué? Porque en los tiempos de dificultad demostramos fe, perseverancia, carácter y valor.

De manera que esta semana, toma un momento y reflexiona en todas las bendiciones que tienes. Rescata todo lo bueno del pasado y haz sesiones de gratitud.
ORACIÓN DE GRATITUD:
Papá Dios, en el Nombre del Señor Jesucristo le damos muchas gracias por: La Salvación, la gracia derramada en nuestros corazones, la vida, su cuidado permanente. Todo lo que somos es por su Amor, su perdón y su misericordia. Amén.
Perdón por no manifestar las gracias, ante todo lo que inmerecidamente recibimos.

Dios y Padre Amoroso y Fiel, en Cristo Jesús sean la Gloria y la Alabanza por los siglos, de los siglos. Aleluya. Amén

Humilde de corazón

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. Mateo 11:29
¿Cuál es la actitud más semejante a Cristo en la tierra? Piense antes de responder demasiado rápido. Estoy seguro que muchos contestarían amor. Eso es comprensible, porque en verdad Él amó al máximo. Otros tal vez digan paciencia. De nuevo, no es mala opción. No hallo evidencia de impaciencia o irritabilidad frenética al estudiar su vida. Gracia también sería una posibilidad. Ningún hombre o mujer jamás modeló o exhibió la gracia que Jesús demostró hasta el mismo momento en que exhaló su último suspiro.
Por importante que esos rasgos pudieran ser, sin embargo, no son los que Jesús mismo mencionó al describirse la única ocasión en las Escrituras,..."soy manso y humilde de corazón" (Mateo 11:29),...que tal vez se podría resumir bien con una sola expresión sin egoísmo. De acuerdo al testimonio de Jesús, esa es la actitud más semejante a Cristo que podemos demostrar.

La espiritualidad se verá en la comunión del creyente con la iglesia

El otro campo principal en cual se demuestra la espiritualidad personal es dentro de la iglesia. Ya hemos visto que una persona espiritual trata de mantener la unidad del Espíritu en la esfera que normalmente está, o sea de su propia iglesia local. Un espíritu de parcialidad, sectario o una persona que arma una banda o pandilla es prueba de carnalidad. La contribución positiva que un cristiano espiritual ofrece a la iglesia es mediante el ejercicio de sus dones espirituales. Más tarde vamos a considerar en detalle todo este asunto, pero en este momento sólo queremos resaltar sencillamente que el creyente espiritual debe ejercer sus dones espirituales en el poder del Espíritu Santo con relación a la iglesia universal y local. El cristiano que no es maduro favorece la división, pero el maduro favorece la unión por el empleo de sus dones (1Co. 12:25). Ni que decir tiene que el miembro de la iglesia que siempre está creando problemas y que constantemente pide que se le atienda no es una persona genuinamente espiritual. Pero el que sirve al Señor promoviendo el bienestar de la iglesia muestra una espiritualidad madura. El acusar a los hermanos es trabajo del diablo (Ap. 12: 10); el cuidar de los hermanos es obra del Señor por medio de sus hijos maduros. Esto es espiritualidad genuina y saludable. El concepto es el de una relación madura y progresiva con el Espíritu Santo que se demuestra en la vida personal de uno, en la vida familiar y en la vida de iglesia.

El dominio propio es fuerza interna.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23. Todos nosotros nos hemos enfurecido y perdido los estribos, sólo para lamentarlo. Todos hemos permitido que nuestros horarios se sobrecarguen al punto de que, al mirar hacia atrás a la semana, debemos admitir nosotros mismos, si somos francos, que no nos hemos detenido para orar ni siquiera una vez. Todos nosotros hemos comido demasiado, aun cuando hemos jurado no hacerlo. ¿Quién no ha librado de nuevo la vieja batalla con la codicia, o la lujuria, o el materialismo, o la cólera, o la envidia? ...Hay una respuesta a este dilema diario, una solución que es fácil de identificar. Hay un secreto para contenerse..."Dominio propio"...esa es la clave...esa es la respuesta. El mejor sinónimo de dominio propio es "disciplina”. Dominio propio quiere decir "fuerza interna". El fruto del Espíritu es dominio propio. El dominio propio nos libra de la esclavitud. El dominio propio detiene los malos hábitos. Nos lleva a examinarnos y nos detiene.

Alérgico a…todo Pecado

Absteneos de toda especie de mal. — 1 Tesalonicenses 5:22

Una de nuestras nietas es alérgica a varios tipos de comidas. La leche, el queso, los huevos y el helado están entre los alimentos que tiene que evitar. Aun una pequeña cantidad de estas cosas le perjudica la salud. Ella no es la única a quien se le exige que evite ciertas cosas en la vida. Mientras que sus alergias tienen que ver con su bienestar físico, todos los que somos creyentes en Cristo debemos mantenernos alejados de ciertos peligros para mantener la salud espiritual. Las Escrituras nos dan indicaciones claras de cuáles son las cosas a las que somos espiritualmente «alérgicos». Toda especie de mal (1Tesalonicenses 5:22). Esto debe hacernos pensar en las decisiones que tomamos, ya que participar en lo que es claramente malo no es bueno para nuestra vitalidad espiritual. Cuestiones necias e insensatas (2Timoteo 2:23; Tito 3:9). Esto requiere discernimiento, porque algunos argumentos son apropiados para defender la fe. Sin embargo, aquellos para los cuales no hay respuesta o que no tienen un genuino respaldo sólo causan conflictos. Inmoralidad sexual (1Tesalonicenses 4:3). La Biblia dice que toda actividad sexual entre un hombre y una mujer fuera de los límites del matrimonio es inmoral (Génesis 2:24; Éxodo 20:14; 1Corintios 7:2; Hebreos 13:4). ¿Estamos dispuestos a hacer un esfuerzo para alejarnos de las cosas a las que somos espiritualmente «alérgicos»?

Para evitar el pecado, corta de raíz la tentación.

Enós un hombre que invocó a Dios.

Enós-invocando a Dios (Gn. 4:26; 5:6-11)

Set tenía 105 años de edad cuando le nació su hijo Enós (5:6). "Enós” significa “hombre” y proviene de una palabra hebrea que significa “frágil”, “débil”. Es la palabra para referirse a hombre lo que hace énfasis en lo frágil y débil que somos realmente en nosotros mismos. Algo sobresaliente se registra aquí en conexión con el nacimiento de este niño; es que en este tiempo, la gente empezó a reunirse para adorar a Dios, proclamar su nombre y orar. Hubo un avivamiento de la adoración pública y la oración de fe a medida que los descendientes de Set se empezaron a reunir en el nombre del Señor. Mientras los mundanos cainitas hacían alarde de su fuerza y arrojo (4:23-24), los piadosos setitas estaban dando gloria al nombre del Señor. A través de la historia sagrada, siempre ha sido un remanente temeroso de Dios el que ha mantenido funcionando la obra del Señor en este mundo. Vez tras vez, la nación de Israel se desviaba hacia la idolatría y el letargo espiritual, pero un remanente de creyentes se levantaba para mantener ardiendo la llama. Estas personas valientes clamaban a Dios por liberación, y Él les escuchó y contestó sus oraciones. Después del Diluvio, la pequeña familia de Noé fue el remanente que Dios usó para repoblar la tierra. El profeta Elías pensaba que era el único que estaba sirviendo a Jehová, pero había siete mil personas en la tierra que seguían siendo fieles al Señor (1 R. 19:9-18). Quienquiera que haya escrito el Salmo 119 era parte de un remanente fiel (v. 63), y los profetas escribieron acerca del remanente de creyentes que había en sus días (Is. 10:20-23; 37:31-32; Jer. 11:23; Mi. 4:7; Mal. 3:16). Isaías le puso como nombre a uno de sus hijos “Un remanente volverá” (Is. 7:3), y de hecho hubo un remanente que regresó a su tierra después del cautiverio babilónico. Dios los utilizó para reconstruir el templo y la ciudad de Jerusalén y para restaurar la nación judía como entidad política. ¿Cuántas personas necesita Dios para que el trabajo se realice? Tan sólo diez personas justas en Sodoma podrían haber salvado la ciudad de su destrucción (Gn. 18:16ss), y Jesús dijo que Él estaba presente si apenas dos o tres estuvieran reunidos en su nombre (Mt. 18:20). Jesús envió el Espíritu Santo en el Pentecostés para llenar de poder a 120 creyentes, y Pablo evangelizó el imperio romano con un diminuto equipo de hombres y mujeres que estaban completamente dedicados al Señor. Dios siempre, ha puesto su mirada en el remanente para que ore, confíe en Él y se encargue de hacer el trabajo. Así que, cuando la obra del Señor parezca estar fallando, y usted sienta que es el único que queda para servir al Señor, recuerde a Enós y al remanente piadoso de sus días que clamó al Señor. También recuerde este pasaje “Pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos” (1 S. 14:6).

Dios es Bueno.

Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia. —Salmo 9:9

Cuando mi cuñado Carlos era misionero en Mali, en África Occidental, tuvo un accidente de tránsito. Un hombre se cruzó en el camino, delante de su motocicleta. Como resultado del choque, mi cuñado y la moto se arrastraron por el suelo unos 60 metros. Poco después de recuperar el conocimiento, en el hospital, el doctor le dijo a Carlos que había «tenido mucha suerte». Él sonrió y contestó: «Dios es bueno». Tiempo después, se puso a pensar en lo que había pasado ese día. El hombre al cual atropelló no tuvo heridas de importancia ni duraderas, y él también se recuperó. Pero ¿qué habría sucedido si alguno de ellos moría? Entonces, pensó: Dios seguiría siendo igualmente bueno. Cuando experimentamos alguna tragedia, quizá dudamos de la bondad de Dios. ¿El Señor es siempre bueno? Sí, lo es. Él no promete que nunca nos sucederán cosas malas, pero sí afirma que es «nuestro amparo y fortaleza» (Salmo 46:1). No nos asegura que jamás atravesaremos circunstancias desgarradoras, pero sí promete que no estaremos solos (23:4). Dios es bueno; no importa el sufrimiento que estemos experimentando. Aunque no entendamos, podemos decir con Habacuc: «Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación» (3:18).

Dios prueba nuestra fe para que confiemos en Su fidelidad.

Esmirna - Carta a creyentes empobrecidos, pero ricos.

Apocalipsis 2:8-11.
Naturalmente no nos gusta sufrir ni debemos procurar ningún tipo de sufrimiento sin una causa noble, un objetivo valioso, una razón valedera. Pero los verdaderos campeones resultan ser aquellos atletas que vencen el dolor en su esfuerzo, los que logran objetivos son los que pagan el precio de traspasar las adversidades. Pero el Sufrimiento por la causa del Señor parece ser una materia pendiente para muchos creyentes hoy en día, o un aspecto de la vida cristiana que solapada y cuidadosamente buscamos esquivar (Gal.6:12). En estos pasajes bíblicos se nos anticipa el sufrimiento por causa del Señor y se nos anima a pasar con fortaleza a través de las pruebas, sabiendo que para esto hemos sido puestos (Mt.5:11-12; Mt.10:28; Jn.16:33; Fil.1:27-28; 1 Tes.3:3; 1 P.2:19-20; 2 P.4:16-19). Finalmente recordamos aquello que dijo Pablo, todos que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución (2 Ti.3:12).
La Asamblea (Ap.2:8)
Esmirna estaba situada a 57 Km. al norte de Efeso, y antiguas monedas la describen como la primera en Asia en hermosura y tamaño. Se enorgullecía de su estadio, su biblioteca, de poseer el mayor teatro público de Asia y de ser la ciudad natal de Homero. La religión pagana dominaba la silueta de la ciudad con diferentes santuarios, uno de ellos dedicado a Cibeles, otro a Zeus, principal dios del panteón griego de dioses. Consideraban que sus deidades eran la fuente de sus éxitos, pues era una esplendorosa ciudad de unos 200.000 habitantes. Así como en Efeso el creciente cristianismo provocó un histórico tumulto, la proclamación del Señorío de Cristo en Esmirna provocó violencia y persecución sobre los cristianos.
El Autor (Ap.2:8)
Cristo se presenta como la Suprema Deidad con su designación: “El Primero y el Postrero”, tomándola de Isaías 44:6. Fuera de Él no hay Dios. Pero en el plano humano se presenta identificándose con los creyentes en Esmirna como Él que estuvo muerto y resucitó triunfante. Él ya había pasado por lo que los creyentes en esta ciudad iban a pasar y tenían que enfrentar.
La Aflicción (Ap.2:9)
La situación por la que iban a pasar los creyentes de Esmirna era muy similar a la que el Señor atravesó. La rebeldía de judíos incrédulos, y la manipulación del poder romano que llevó a la muerte a Cristo se repetía en aquella ciudad de Asia, donde ahora se sumaba la obligación de rendir culto al emperador. En principio la fe en Señor Jesucristo les acarreó un injusto empobrecimiento, pues muchos fueron negados por sus familiares, quedaron sin empleos y perdieron sus bienes. Pero el Señor les testifica que ellos eran ricos espiritualmente, con tesoros acumulados en los cielos.
El Aliento (Ap.2:10)
Cristo nunca prometió eliminar o aliviar el dolor en nuestras vidas. Nos dio vida abundante, gozo interior y fortaleza para enfrentar aflicciones, sobre todo las que vienen por causa de Su Nombre. Los judíos eran falsos religiosos y detrás de ellos se movían los hilos de Satanás. El Señor les alienta diciéndoles: “No temas en nada lo que vas a padecer”. El ya estaba de vuelta, él ya había triunfado. El sufrimiento sería pasajero, la victoria será eterna. El Señor les promete la Corona de la Vida a los que pasasen la prueba sin negarle (2 Ti.2:11-12, Stgo 1:12). La fidelidad de ellos será públicamente recompensada.
El Animo (Ap.2:11)
Para enfrentar este duro sufrimiento y aun la muerte por causa de Cristo, ellos debían mantener en mente la perspectiva real de las cosas y de la vida. Ellos sufrirían un daño transitorio y mínimo, los demás sufrirán las consecuencias eternas de la muerte segunda. Como el salmista en el Salmo 73, recién pudo aquietar su alma cuando comprendió el fin de los impíos y quitó los ojos de la prosperidad transitoria que hoy ellos disfrutan. Unos 60 años después, Policarpo, dirigente de la iglesia en Esmirna, murió como Mártir de la fe cristiana quemado en una hoguera en aquella ciudad. Alguien tuvo oídos para oír al Espíritu Santo. ¿Los tenemos hoy?
Si desea estudiar las otras cartas del Señor Jesucristo a las Iglesias, le animamos a estudiar el Curso “Cartas para la Vida”, enseñado por el hermano Raúl Ferrero. Estas cartas son una antesala de preparación para todos los hijos de Dios, antes del arrebatamiento. ¡Como miembro de la Iglesia, estudie estas cartas y este listo para la venida del Señor Jesucristo!